Nadie está del todo preparado para el primer mes. Ni los que han leído todos los libros, ni los que tienen hermanos pequeños, ni los pediatras cuando son ellos quienes se convierten en padres. Lo bueno es que tampoco hace falta estarlo: el primer mes se vive, no se planifica.
Lo que sí puedes hacer es saber qué esperar para que cuando llegue no te pille de sorpresa. Esta guía va de eso: de lo que es completamente normal aunque nadie te lo haya contado.
Lo que necesitas tener listo antes de salir del hospital
Hay cosas que no pueden esperar a que llegues a casa y descubras que te faltan. Estas son las que sí deben estar listas antes del alta:
- Cuna, moisés o minicuna: el bebé necesita un lugar seguro donde dormir desde el primer momento. La recomendación actual de la mayoría de pediatras es que duerma en la misma habitación que vosotros los primeros 6 meses, pero en su propia superficie. Lee nuestra guía de cunas para saber cuál elegir.
- Capazo o silla de paseo con posición tumbada: el recién nacido no puede ir en una silla de paseo normal porque su columna aún no aguanta la posición sentada. Necesita ir tumbado completamente.
- Silla de coche grupo 0+ o 0-1: es obligatoria por ley desde el primer viaje. Sin ella no puedes salir del hospital.
- Ropa talla 0-3 meses: no compres demasiada talla recién nacido, algunos bebés ya no la usan al nacer si pesan más de 3.5 kg.
- Pañales recién nacido y toallitas sin perfume.
- Crema para el culito: la dermatitis del pañal aparece rápido si no se previene.
El sueño del recién nacido: lo que nadie te dice
Un recién nacido duerme entre 14 y 17 horas al día. Suena bien hasta que descubres que lo hace en periodos de 2 a 4 horas, sin distinguir el día de la noche. Su estómago es muy pequeño y se vacía rápido, de ahí que necesite comer tan seguido.
Lo que sí puedes hacer desde el principio:
- Durante el día, cuando duerma, no bajes las persianas ni pongas silencio absoluto. Que el bebé asocie el día con luz y ruido normal.
- Por la noche, tomas en penumbra, sin hablarle, sin jugar. El objetivo es que vuelva a dormirse rápido.
- No lo despiertes para comer si engorda bien. Si hay dudas sobre el peso, consulta siempre con el pediatra o la matrona.
Las tomas: cuánto, cuándo y cómo saber si come suficiente
Si das el pecho, las primeras semanas son las más difíciles. El pecho aún se está regulando, el bebé está aprendiendo a succionar y tú estás aprendiendo a colocarlo. Es normal que duela al principio, pero un dolor muy intenso o grietas que sangran no son normales: pide ayuda a una asesora de lactancia.
Las señales de que el bebé come suficiente son sencillas:
- Moja entre 6 y 8 pañales al día a partir del quinto día.
- Hace deposiciones (al principio muy frecuentes, luego pueden espaciarse mucho en bebés de pecho, lo cual es normal).
- Recupera el peso del nacimiento antes de los 15 días.
- Se queda tranquilo después de las tomas.
Si das biberón, las cantidades orientativas del fabricante son eso: orientativas. Cada bebé es diferente.
El llanto: por qué llora y cómo interpretarlo
En el primer mes el bebé tiene un repertorio de comunicación muy limitado: el llanto. Llora cuando tiene hambre, cuando tiene sueño, cuando tiene frío o calor, cuando tiene gases, cuando está incómodo y a veces sin una razón aparente.
Con el tiempo aprenderás a distinguir los diferentes llantos de tu bebé, que son sutilmente distintos. Al principio, ante un llanto, sigue este orden:
- ¿Cuándo comió por última vez? Si hace más de 2 horas, prueba a ofrecer pecho o biberón.
- ¿Tiene el pañal mojado o sucio? Cámbialo.
- ¿Tiene gases? Ponlo en vertical apoyado en tu hombro y dale palmaditas suaves en la espalda.
- ¿Tiene sueño? A veces los bebés lloran de cansancio y necesitan ayuda para dormirse.
- ¿Tiene calor o frío? Toca la nuca, no las manos, para comprobarlo.
Tu bienestar también importa
El primer mes no es solo del bebé. Es también de los padres. El agotamiento, los cambios hormonales (especialmente en la madre), la sensación de no saber qué hacer o de no estar haciéndolo bien son completamente normales.
La tristeza posparto (el "baby blues") afecta a hasta el 80% de las madres en los primeros días y desaparece sola. La depresión posparto es diferente, más intensa y más duradera, y tiene tratamiento. Si en algún momento sientes que no puedes, que no quieres estar con tu bebé, o que estás desbordada durante más de dos semanas, habla con tu médico o matrona. No es un fracaso, es una condición médica.
Lo que puede esperar
La habitación perfecta del bebé puede esperar. Las fotos perfectas pueden esperar. Las visitas pueden esperar. Lo que no puede esperar es que tú descanses cuando el bebé duerme (sí, aunque sea de día), que pidas ayuda cuando la necesites y que recuerdes que estar presente y querer a tu bebé es suficiente.


